El 40% de nuestras acciones diarias están automatizadas o realizadas casi sin darnos cuenta. Teniendo en cuenta este alto porcentaje de hábitos en nuestra rutina, ¿no deberíamos prestar más atención a estas acciones repetitivas y aprender a cómo crear un hábito?

La repetición de un acto asociado a un contexto, hace que esta persona realice acciones de forma automática.

Lleva más tiempo de lo que piensas

Hace muchos años que se viene diciendo que sólo se tardan 21 días en desarrollar un hábito. Estoy seguro que ya has comprobado que eso no es así, al menos, no en todos los casos.

No todo el mundo es igual y tarda lo mismo en crear un hábito. Un estudio del European Journal of Social Psychology muestra que a los participantes les llevaba entre 18 y 254 días desarrollar un hábito.

Algunos puntos a tener en cuenta:

La hora y el sitio son importantes

Repetir la misma acción, en el mismo momento y en el mismo sitio, hasta que se vuelva automática. Llegará un momento en el que no tendrás que pensar y tu mente sabrá lo que tiene que hacer en ese sitio y a esa hora.

Descubre tu gatillo

Los hábitos se realizan por algo en concreto: antes de cocinar te lavas las manos, después de comer te lavas los dientes, etc.

Quizás tengas el hábito de comer un helado cada noche y te gustaría parar. Lo mejor para hacerlo es descubrir qué hace que comas el helado, es un programa de la tele? una hora en concreto de la noche?

En este caso, el problema no es el hábito, si no el gatillo que hace que lo realicemos.

Es más sencillo crear un hábito que parar uno antiguo

Es difícil parar el hábito de picar algo por la noche, pero es más sencillo remplazar ese hábito con alguna otra cosa. Por ejemplo, podrías sustituirlo por leer y así tener tus manos ocupadas, o incluso escribir en tu blog.

Céntrate en un hábito cada vez

En numerosos estudios se ha demostrado que intentar cambiar/crear varios hábitos a la vez es un error. Tienes que dar toda tu concentración a una única acción para que así cojas ese hábito de forma más rápida y estable.

Es importante destacar que cada hábito que escojas quiere decir que no podrás invertir ese tiempo en otras actividades. Es mejor empezar un hábito cada vez e irlos asimilando. Además, tener 1 objetivo hace que sea más sencillo de asimilar que el tener 5.

Encuentra el ecosistema de tus hábitos

Ya he comentado que un hábito viene de un gatillo, es por ello que los hábitos no pueden ser separados de su ecosistema. Por ejemplo, los fines de semana y vacaciones suelen ser los momentos más disruptivos. Como cada fin de semana y vacaciones pueden llegar a ser muy diferentes de nuestra semana, nos sacan de nuestras rutinas.

Conseguir hacer que el hábito sea por algo en concreto, y no por el espacio o el tiempo, es clave. ¿Qué tal hacerlo justo después de tu primer café? ¿y tan pronto te sientas al ordenador? ¿y si es justo cuando te levantas de la cama?

No te preocupes si fallas un día

No pasa nada si los fines de semana o algún día festivo te lo saltas. La repetición y constancia son claves, perder uno o dos días no es nada grave.

Tus hábitos son más dependientes de los gatillos asociados a ellos que de tu voluntad.

¿Tienes algún hábito que quieras crear o quitar?