Muchas veces escuchamos a la gente decir que están hasta arriba de trabajo y trabajando muy duro. Pero trabajar mucho no quiere decir que estemos siendo productivos.

Hay una frase que dice: «trabaja de forma más inteligente, no más duro». Es importante dar un paso atrás y ver qué estamos haciendo con perspectiva.

En este artículo, no quiero recitarte la típica lista de consejos… quiero compartir esos consejos que yo utilizo y que me ayudan.

Madruga

No voy a decir que te levantes a las 04:30 de la mañana, no creo que eso sea un consejo. Lo que si puedes hacer es levantarte 15 minutos antes cada día, durante una semana (y acuéstate 15 minutos antes, para no perder horas de sueño). Utiliza esos minutos «extra» para revisar tu calendario y procesar tu correo.

Esto te permitirá empezar el día sabiendo qué reuniones, eventos o cosas destacadas tienes en el calendario, y además, tener el email procesado y al día.

Ten un diario de trabajo (o incluso personal)

Un diario al uso, es un sitio donde escribes qué es lo que has hecho durante el día. La idea es tener un diario de trabajo donde irás poniendo tus progresos, ideas, cosas que has realizado para alcanzar tus objetivos, etc. También puedes poner qué cosas han ido bien y qué cosas se podrían mejorar.

Aprende

La mejor forma de trabajar de forma inteligente es siendo más inteligente. Aprender de forma continua te permitirá estar al día de tu sector e incluso mostrarte otras formas de pensar.

Por ejemplo: si nunca te preocupas por aprender a ser más productivo, nunca serás más productivo.

Durante mi semana me reservo un tiempo para aprender cosas nuevas. No me pongo un límite sobre qué voy a aprender, en ese rato aprendo lo que me apetece. Esto puede ser editar vídeos, cosas de productividad, programación, contabilidad, fotografía, emprendimiento, cocina, etc.

Practica el «No»

Muchas veces no somos capaces de decir que no y solemos decir que sí a todo. Solemos sentir una especie de «obligación» dependiendo cómo nos pregunten o nos inviten a hacer algo.

Quizás con amistades nos cueste un poco menos decir que no, pero en aspectos laborales nos cuesta mucho decir que no. Incluso, a veces, nos proponen una idea de negocio/proyecto y decimos que sí por el entusiasmo, pero en unas horas/días nos damos cuenta que no y, entonces, ya es más difícil decir que no.

Otra cosa importante es evitar las reuniones no preparadas. Cuando vayas a tener una reunión es importante que tengas claro (y las otras personas) de qué se va a hablar, qué temas se van a tratar, qué se quiere conseguir de esa reunión, cuánto tiempo va a durar, etc.

Sé optimista

No es tan sencillo pasar de 0 a 100 de optimismo, y menos si tiendes a ser pesimista. PERO, todo es practicar e intentar, es por ello que sería interesante que intentes ver las cosas con algo de optimismo.

Cuándo veas tu lista de tareas y proyectos, intenta no pensar todo el trabajo que tienes por delante… intenta pensar lo bueno que te aportarán acabarlos.

Controla tus tiempos

Ya he comentado lo importante que es tener información, saber cuánto tiempo empleas en hacer cada cosa. Esto te ayudará a gestionar mejor tus días y proyectos, sabrás exactamente cuánto tiempo te lleva, por ejemplo, redactar un artículo o programar las redes sociales.

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Utilizo Clockify para controlar mis tiempos en mi vida personal y también en el proyecto de TrincheraWP.

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Empecé a utilizar Toggl hace ya varios años y es mi herramienta principal de control de tiempos.

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Descansa

A veces se nos olvida que el descanso es parte del trabajo. Por ejemplo, los jugadores de fútbol (o atletas en general) realizan descansos, siestas, controlan cuando duermen dependiendo la hora del partido, etc.

Es muy probable que te hayas dado cuenta que, cuando vuelves al trabajo tras un breve descanso, te pones a hacer tareas y trabajos de forma más concentrada y productiva. Estos pequeños descansos liberan tu mente y te permiten centrarte.

Si durante la jornada laboral te das cuenta que no estás centrado, no dudes en hacer una mini parada, levantarte, andar un poco, beber agua, etc. para liberar tu mente.

También es importante que duermas lo suficiente, no quites horas de sueño para «trabajar», ya que realmente no estarás trabajando al 100% por cansancio.

Modo «No Molestar»

Una vez pruebas el modo «no molestar» no puedes vivir sin él. Es un modo que tengo puesto el 80% de mi tiempo en el día (o al menos, mientras duermo y trabajo).

Este modo te permite no recibir notificaciones que te puedan «molestar» (nunca mejor dicho) mientras estás trabajando. Las notificaciones y micro-distracciones son lo peor para tu productividad.

Además, es importante que sepas que en el ordenador es muy probable que también tengas un modo no molestar para toda esas notificaciones del escritorio.

Acepta la ayuda

A veces nos cuesta aceptar que necesitamos ayuda e intentamos abarcar más de lo que podemos. Esto puede hacer que te quemes y no llegues ni a realizar los mínimos obligatorios.

Probablemente seas alguien que ofrece su ayuda a las personas cercanas y de confianza… ¿por qué no iba a pasar igual al revés? Seguro que esas personas también estén dispuestas a ayudarte, no dudes en aceptar su ayuda para evitar quemarte.

Da importancia a tus horas críticas

Eres más productivo cuando inviertes tus mejores horas en las tareas más importantes. Intenta aprovechar y planear esas horas para aumentar tu productividad y sacar adelante esas tareas.

En mi caso, marco las tareas «obligatorias», y las que me ayuden a mejorar, como importantes. Estas tareas las tengo que hacer durante la mañana cuando me he marcado la hora de trabajo.

De esta forma, todo lo que hago durante el resto de día es un «extra» que es más que bien recibido. Esto también me permite ir probando cosas nuevas, aprender, investigar, etc.

¿Y tú tienes algún consejo para compartir?