Sin motivación es muy difícil hacer nada de lo que te propongas.

Ya puede ser «lo mejor del mundo», que, si no te motiva y apasiona, es muy probable que no lo consigas realizar/acabar.

Hay un ejemplo que siempre suelo utilizar cuando me preguntan cómo hago para madrugar y no morir en el intento: seguro que cuando haces un plan interesante, un viaje o, por ejemplo, ver la Formula 1 (si te apasiona) a las 07:00 de la mañana te levantas como un resorte.

Tengo la suerte que me gusta lo que hago, me gusta «lo que mi gestor de tareas tiene para mí» cada mañana. Si tu trabajo no te motiva, es probable que te levantes sin ganas de nada y farfullando.

Hay muchas cosas ahí fuera que podrías hacer, vamos a revisar algunos aspectos que pueden ser que te motiven para trabajar.

Dinero

El dinero puede considerarse una de las principales motivaciones a la hora de trabajar o realizar una tarea. Pero trabajar por dinero no quiere decir que sea una motivación, si no una obligación.

Pero, si vemos el dinero como un medio para llegar a lo que podemos conseguir, entonces, puede ser una buena motivación y que nos haga trabajar al 100%. Por lo tanto, es importante que pienses qué es lo que quieres conseguir y así motivarte.

Contribuir

Los seres humanos tenemos algo dentro de nosotros que nos hace sentir especialmente bien cuando contribuimos para hacer algo importante para «el mundo». Hay muchos trabajos que nos hacen sentir que estamos contribuyendo a algo más que sólo conseguir dinero. Puede ser la medicina, la ecología, algo que ver con la naturaleza, etc.

Propósitos

Para poder vivir una vida completa tenemos que tener algún propósito. Cuando vivimos sin ningún otro propósito que no sea comer, dormir y trabajar, es muy probable que, a medida que pasen los años, caigamos en una depresión o sentimientos negativos.

Cuando tenemos propósitos sentimos que tenemos una dirección a la cual dirigirnos y una meta a la cual llegar. Estos propósitos harán que estés motivado en realizar el trabajo que haces y que te permitirá llegar a dichas metas.

Comunidad

Quizás lo que te motive es el echo de ser parte de una comunidad, conectar con otras personas. Ser parte de una comunidad nos permite ser parte de una relación más significativa y ayudarnos mutuamente a alcanzar nuestros objetivos.

Una comunidad nos aporta el sentimiento de pertenencia, aumenta nuestra comunicación con terceros, nos ayuda en la resolución de problemas y nos mejora en la habilidad de negociación.

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Responsabilidad

Trabajar puede ser estresante, pero tener responsabilidades puede ser aún más estresante. También es posible que seas una persona a la cual las responsabilidades le supongan una motivación. Las responsabilidades ayudan en un mayor desarrollo personal e iniciativa. Puede aportarte un balance entre el sentimiento de satisfacción, motivación y creer en ti mismo.

Conocimiento

Seguro que a ti también te pasa que cuando controlas algo o sabes cómo se hacen las cosas, te sientes bien y con confianza. El conocimiento puede ser algo que te motive a la hora de trabajar, el querer saber más de tu sector y ser especialista en él. Pasar tu jornada laboral aprendiendo y queriendo saber cuáles son las últimas novedades y cómo funcionan o cómo sacarles el máximo provecho.

Los Retos

Si en nuestro día a día no tenemos retos, entraremos en una espiral y rutina que acabará con nuestra motivación. Es importante encontrar retos que nos motiven para sacarlos adelante y seguir avanzando.

Los retos son una oportunidad para mostrarnos a nosotros, y al resto de personas, que somos capaces de superarlos. Estas «victorias» nos hacen sentir muy bien y nos motivan a seguir.

¿Y qué te motiva a ti?